Cada accionable tiene un precio fijo. Si tardamos más, es problema nuestro. Si tardamos menos, no inflamos la factura. El que te audita es el mismo que te escribe los blogs y el mismo que te llama el viernes a las siete.
Si dejas de pagar, te llevas todo: los blogs, las hojas de cálculo, el método explicado. No hay lock-in porque no nos hace falta. La gente se queda porque funciona.